Producción científica

Publicaciones científicas

Una lectura guiada de estudios publicados con autoría y coautoría de Termodiagnose, organizada para explicar método, relevancia clínica y madurez científica de la termografía infrarroja.

Artículo destacado · 2026

Cómo transformar la termografía ocupacional en protocolo, no en imagen aislada.

En el estudio de Ribeiro y Giacomini, la termografía se trata como dato funcional: una forma de observar la respuesta térmica del cuerpo cuando existe control técnico, pregunta clínica y comparación con otros hallazgos.

El punto de partida es concreto. Las lesiones y trastornos musculoesqueléticos relacionados con el trabajo siguen entre los grandes desafíos de salud ocupacional. Muchas veces, el trabajador siente dolor, fatiga o pérdida de función antes de que una alteración estructural sea evidente. La revisión posiciona la IRT como marcador funcional complementario dentro de una evaluación ocupacional más completa.

Ribeiro J. A. S.; Giacomini L. A. Exploration of Musculoskeletal Diseases. 2026;4:1007122. DOI 10.37349/emd.2026.1007122
Aquisição termográfica ocupacional com câmera térmica, punho apoiado, dinamômetro e eletrodos de eletromiografia.
Adquisición termográfica ocupacional con apoyo de muñeca, dinamometría y electromiografía de superficie.
Lectura didáctica

El estudio en cuatro movimientos.

El artículo organiza las condiciones en las que la termografía puede generar información útil: pregunta clínica clara, control técnico, comparación entre regiones e integración con otros métodos de evaluación.

01

El problema clínico

Los trastornos musculoesqueléticos relacionados con el trabajo pueden comenzar como alteraciones funcionales discretas: dolor, fatiga, asimetría de uso y recuperación lenta después del esfuerzo. No siempre aparece temprano en exámenes estructurales, y la queja aislada puede ser insuficiente para orientar prevención.

02

Lo que añade la termografía

La imagen infrarroja observa el intercambio de calor en la superficie corporal. Cuando el protocolo es estable, esta lectura puede funcionar como una pista fisiológica complementaria sobre microcirculación, control autonómico, asimetrías térmicas y respuesta al esfuerzo.

03

Cómo se organizó la evidencia

El estudio reunió 247 trabajos y examinó calidad de protocolo, definición de regiones de interés, métricas térmicas e integración con métodos objetivos. La pregunta no era “¿la imagen es bonita?”, sino “¿el dato es reproducible y clínicamente interpretable?”.

04

El mensaje práctico

La termografía no sustituye examen clínico, electroneuromiografía, ultrasonido, fuerza muscular ni escalas de dolor. Gana valor cuando entra como capa funcional dentro de un razonamiento multimodal.

Qué vuelve confiable el dato

La estandarización separa una imagen interesante de una información útil.

El estudio deja claro que el valor de la IRT depende menos del impacto visual de la paleta térmica y más de la estabilidad del procedimiento. La imagen solo gana fuerza científica cuando ambiente, posicionamiento, selección de regiones de interés y análisis están controlados.

Ambiente y preparación

Control de sala, aclimatación, distancia, ángulo, emisividad, registro técnico y repetibilidad antes de comparar imágenes.

Regiones de interés

Las áreas anatómicas deben delinearse de modo consistente, porque la interpretación depende de comparar la misma región a lo largo del tiempo.

Métricas relativas

El foco recae en asimetría bilateral, variación después de la tarea y velocidad de recuperación, en vez de una temperatura aislada y descontextualizada.

Integración multimodal

La IRT dialoga con sEMG, dinamometría, ultrasonido, Doppler, dolor referido por el paciente y evolución funcional.

Población en riesgo tareas repetitivas o estáticas
Pretriaje clínico breve síntomas e historia ocupacional
Adquisición basal por IRT vistas bilaterales estandarizadas, si es posible
Estandarización ambiental aclimatación de 15 minutos o más
Tarea de estrés estandarizada 10 a 15 minutos de digitación o simulación repetitiva
Adquisición postarea por IRT mismas vistas y mismas escalas
Integración multimodal EMG, dinamometría, EVA y ultrasonido focal, si está indicado
Análisis térmico asimetrías, ΔT y patrones calientes o fríos por segmento
Estratificación de riesgo Conductas
Bajo educación y pausas activas
Moderado ajuste ergonómico, entrenamiento, pausas y reevaluación
Alto derivación clínica, ultrasonido cuando esté indicado, modificación de la tarea y plan de rehabilitación
Seguimiento estandarizado por IRT para monitorear la respuesta a lo largo de semanas o meses
Flujo conceptual para triaje y manejo inicial de trastornos musculoesqueléticos relacionados con el trabajo, con IRT integrada a EMG, dinamometría, EVA y desenlaces reportados por el paciente.
Del laboratorio al trabajo real

El protocolo propone una secuencia, no una fotografía suelta.

Primero viene la evaluación basal. Después, una tarea estandarizada o una exposición relevante al trabajo. Luego, nuevas adquisiciones térmicas muestran cómo la región responde y se recupera. La interpretación se fortalece cuando ese patrón se compara con fuerza, actividad muscular, dolor percibido y evolución funcional.

Mensaje central

La termografía puede ayudar a ver función, carga y recuperación cuando se integra con examen clínico, fuerza, actividad muscular, dolor percibido y evolución funcional.

Estudio clínico · 2023 · PLOS ONE

Cuando el triaje necesita ver más allá de la fiebre.

En este estudio, la termografía facial se probó en un escenario real de urgencias: pacientes con síndrome gripal, comparación con RT-qPCR y análisis de múltiples regiones térmicas de la cara.

La fuerza del artículo está justamente en la pregunta metodológica. En vez de reducir el triaje térmico a un punto de temperatura, el estudio evaluó el perfil facial como conjunto de señales: ojos, región nasal, boca, patrones de diferencia y desempeño estadístico frente al patrón de referencia.

Makino Antunes A. C.; Aldred A.; Tirado Moreno G. P.; Ribeiro J. A. S. et al. PLOS ONE. 2023;18(1):e0279930. DOI 10.1371/journal.pone.0279930
Figura científica con perfiles térmicos faciales, regiones de interés y evolución térmica de paciente evaluado en el estudio PLOS ONE.
Figura del artículo: perfil térmico facial, regiones de interés y evolución térmica durante el período de infección.
136 pacientes evaluados en urgencias
64 / 72 RT-qPCR positivo / negativo
86% exactitud del modelo con múltiples regiones faciales
MaxE mayor valor predictivo entre los parámetros térmicos
Lectura del estudio

De la imagen facial al desempeño diagnóstico.

El estudio muestra por qué la cara no debe leerse como un único número. La temperatura del canto interno de los ojos, la media entre los ojos y el lateral de la nariz tuvieron mayor relevancia que el triaje térmico simplificado basado en un punto aislado.

01

La pregunta clínica

En urgencias, los síntomas respiratorios pueden ser inespecíficos. Durante la pandemia, el triaje necesitaba separar riesgos, orientar flujos y usar recursos con rapidez, incluso cuando la fiebre aislada no explicaba el cuadro.

02

El diseño del estudio

El estudio transversal evaluó pacientes adultos con síndrome gripal atendidos en el HU-USP y comparó los parámetros térmicos faciales con RT-qPCR para SARS-CoV-2.

03

La adquisición térmica

Las imágenes se obtuvieron en sala controlada, con cámara térmica, paciente sentado a 80 cm, sin mascarilla, durante una secuencia radiométrica facial de 30 segundos.

04

El hallazgo central

La combinación de regiones faciales tuvo desempeño superior a la lógica de punto único. Los ojos, la región entre los ojos y el lateral de la nariz concentraron los parámetros de mejor desempeño.

Placa técnica traducible Parámetros térmicos faciales
Entrada paciente con síndrome gripal en urgencias
Imagen adquisición térmica facial estandarizada
Referencia comparación con evaluación clínica y prueba de laboratorio
Parámetro Región Sens. Esp. Lectura
TIC canto interno de los ojos 57,6% 56,9% parámetro térmico clásico, con desempeño limitado cuando se usa de forma aislada
MaxE mayor temperatura ocular 71,9% 86,1% mejor valor predictivo entre los parámetros evaluados
mE media térmica entre los ojos 79,7% 76,4% marcador sensible de la región periocular
Nose región nasal 39,1% 81,9% mayor especificidad que sensibilidad en el conjunto analizado
MaxL lateral de la nariz 59,4% 98,6% parámetro con especificidad elevada
Mouth región oral 71,9% 77,8% contribuye al perfil facial multirregional
86% exactitud del modelo combinado

El valor interpretativo aumenta cuando las regiones faciales se analizan en conjunto, con comparación clínica y de laboratorio.

Matriz traducible basada en la figura del artículo: parámetros faciales, sensibilidad, especificidad e interpretación clínica.
Mensaje central

La contribución del estudio está en mostrar que el triaje térmico facial puede analizarse como perfil fisiológico multirregional, y no solo como medida aislada de fiebre.

Relato de caso · 2023 · Thermology International

Cuando el dolor apunta lejos del lugar donde duele.

El relato acompaña a un paciente que convivía desde hacía cerca de cinco años con dolor testicular izquierdo, empeoramiento progresivo a lo largo del día y una investigación anatómica que no explicaba toda la experiencia clínica.

La página del artículo es valiosa porque muestra el camino completo: mapa de dolor, examen térmico corporal, asimetrías inguinales y testiculares, foco paravertebral toracolumbar y una maniobra física que reprodujo el dolor escrotal.

Ribeiro J. A. S.; Aldred A.; Desuo I. C.; Gomes G. Thermology International. 2023;33(3):49-56.
Figura termográfica del relato de caso con regiones de interés izquierda y derecha en topografía paravertebral.
Figura del artículo: ROIs paravertebrales LEFT/RIGHT y topografía de la cadera izquierda en la misma placa térmica.
65 años; dolor testicular crónico izquierdo
39 imágenes térmicas en el examen corporal completo
90 territorios neurovasculares evaluados bilateralmente
0,36°C diferencia media entre ROIs paravertebrales izquierda y derecha
Lectura clínica

El relato transforma una queja difícil en recorrido clínico.

El interés del caso está en la secuencia. El dolor no fue tratado como un punto aislado, sino como una historia corporal: intensidad variable, distribución anatómica, imagen funcional y respuesta inmediata al examen físico.

01

Un dolor que cambiaba a lo largo del día

El paciente relataba dolor testicular izquierdo con irradiación inguinal y hacia el muslo medial proximal. Por la mañana era tolerable; por la noche podía llegar a 9/10 y perjudicar el sueño.

02

Un recorrido diagnóstico sin respuesta completa

Ultrasonografía, tomografía, resonancia y evaluaciones urológicas y ortopédicas compusieron una historia extensa, pero aún insuficiente para explicar el patrón vivido por el paciente.

03

La imagen reorganizó la mirada clínica

El examen térmico corporal buscó asimetrías en territorios neurovasculares, incluidas regiones inguinales, testiculares, muslos proximales y topografía paravertebral.

04

El punto de inflexión llegó en el examen físico

La compresión del área paravertebral izquierda indicada por la imagen reprodujo dolor escrotal y sensación de tracción en el muslo medial proximal; del otro lado, el estímulo no generó síntomas.

Atlas del caso

De la historia del paciente a la pista paravertebral.

Las figuras del artículo ayudan a seguir el razonamiento: primero la distribución del dolor, luego las asimetrías térmicas y, por último, la comparación objetiva entre lados.

Figure 4 Mapa de dolor completado por el paciente en el relato de dolor testicular crónico.
Mapa de dolor El relato comienza con la distribución del dolor: testículo, región inguinal, lumbar, flanco y trayecto en el miembro inferior izquierdo.
Figure 1 Termograma con asimetría entre regiones inguinales y regiones de interés delineadas.
Asimetría inguinal La región inguinal izquierda aparece menos radiante, en topografía relacionada con los nervios iliohipogástrico y genitofemoral y el dermatoma L1.
Figure 2 Termograma de muslos proximales y topografía testicular con diferencia térmica bilateral.
Muslo medial y topografía testicular Los muslos proximales mediales y la topografía testicular muestran asimetrías bilaterales con ΔTavg de 0,4 °C.
Figure 3 Termograma posterior con foco toracolumbar paravertebral izquierdo destacado.
Foco toracolumbar El termograma posterior evidencia un punto caliente paravertebral izquierdo, sin correspondencia contralateral evidente.
Figure 5 Definición de regiones de interés izquierda y derecha en asimetría termográfica paravertebral.
ROIs paravertebrales Las regiones LEFT y RIGHT fueron trazadas sobre la asimetría sospechosa, preservando la comparación lado a lado en la matriz térmica.
Figure 6 Gráfico de distribución de temperatura entre lados paravertebrales izquierdo y derecho.
Distribución térmica Cada ROI tuvo 468 medidas. La comparación mostró una diferencia media de 0,36 °C entre los lados paravertebrales.
Secuencia clínica Una hipótesis construida por etapas.
2008 prostatectomía radical por cáncer de próstata, con seguimiento posterior
2018 inicio del dolor testicular izquierdo irradiado a región inguinal, muslo medial y flanco
2021 evaluación ortopédica y urológica sin etiología suficiente para el cuadro doloroso
2022 termografía corporal completa en la investigación en medicina del dolor
región inguinal izquierda menos radiante ΔTavg 0,4°C

topografía relacionada con los nervios iliohipogástrico y genitofemoral, también cercana al dermatoma L1

muslo medial proximal y topografía testicular ΔTavg 0,4°C

asimetría aparente entre regiones mediales proximales de los muslos y entre topografías testiculares

punto caliente paravertebral toracolumbar izquierdo 26 × 18 px

ROIs simétricas con 468 mediciones cada una, extraídas de la matriz térmica para comparación estadística

diferencia estadística entre ROIs p = 2e-16

Wilcoxon indicó diferencia significativa entre las regiones izquierda y derecha, con ΔTavg de 0,36°C

Punto de inflexión

La compresión del área paravertebral izquierda indicada por la imagen reprodujo el dolor escrotal y una sensación de tracción en el muslo medial proximal. La compresión contralateral no desencadenó síntomas.

Mensaje central

En este relato, la termografía gana valor al aproximar imagen, territorio neural y examen físico. El resultado es una hipótesis clínica más organizada para un cuadro doloroso que permanecía sin respuesta satisfactoria.

Publicación 04 · 2022 · Journal of Cosmetic Dermatology

La piel también escribe su historia en temperatura.

Esta revisión acerca la termografía al cotidiano de la dermatología: inflamaciones, quemaduras, alteraciones ungueales, paniculopatía, láser, criolipólisis y procedimientos estéticos pueden acompañarse por cambios en la superficie térmica de la piel.

El valor editorial del estudio está en mostrar que la imagen térmica no es apenas una imagen colorida. Puede registrar extensión, intensidad y evolución de fenómenos cutáneos cuando el protocolo está bien controlado y la interpretación permanece vinculada al examen clínico.

Vergilio M. M.; Gomes G.; Aiello L. M.; Fontana M.; Aldred A.; Ribeiro J. A. S. et al. Journal of Cosmetic Dermatology. 2022. DOI: 10.1111/jocd.14748.
Imagen térmica facial antes y después de aplicación de láser en tratamiento estético.
Figura del artículo: monitoreo térmico facial antes y después de tres minutos de aplicación de láser en procedimiento estético.
Revisión artículo sobre dermatología clínica y aplicaciones estéticas
8 ejes de aplicación organizados en el estudio
4 figuras clínicas que ilustran usos de la imagen térmica
sin contacto monitoreo de superficie sin radiación ionizante
Lectura editorial

La ciencia se vuelve más cercana cuando muestra lo que cambia en la piel.

La piel es visible, pero no todo lo que importa aparece como color, relieve o textura. La termografía añade una capa funcional: donde hay inflamación, flujo, estasis, enfriamiento o calentamiento inducido por tratamiento.

01

La piel como interfaz térmica

La piel traduce circulación, inflamación, barrera y respuesta a estímulos. La termografía transforma esa superficie en un mapa mensurable, sin tocar al paciente.

02

De la lesión visible al dato funcional

El artículo muestra que la fotografía documenta la apariencia, mientras la imagen térmica revela extensión, intensidad y distribución de calor que pueden no ser evidentes a simple vista.

03

Seguimiento en el tiempo

Las mediciones repetidas permiten observar la evolución de la inflamación, la respuesta a tratamientos y la recuperación térmica después de procedimientos dermatológicos o estéticos.

04

Seguridad en procedimientos

En láseres, radiofrecuencia, criolipólisis y otras intervenciones, la temperatura de superficie puede orientar límites de energía y reducir el riesgo de daño térmico.

Atlas de la piel

Cuatro imágenes, cuatro modos de ver el mismo principio.

Las figuras del artículo hacen concreta la revisión: inflamación, relieve térmico, extensión periférica y respuesta a procedimiento aparecen como patrones mensurables.

Figure 1 Imagen clínica y térmica de absceso cutáneo en región torácica.
Inflamación cutánea La comparación entre imagen común y termograma muestra cómo la inflamación local aumenta la disipación de calor y delimita el área activa.
Figure 2 Imagen térmica de paniculopatía ginoide en glúteos.
Paniculopatía y relieve térmico La irregularidad térmica ayuda a visualizar áreas calientes y frías vinculadas a microcirculación, edema y estasis local.
Figure 3 Imagen clínica y térmica de proceso inflamatorio en hallux.
Uña e inflamación periférica La uña dolorosa aparece como un proceso que se extiende por la superficie del dedo y del pie, revelando la extensión funcional de la inflamación.
Figure 4 Imagen térmica facial antes y después de aplicación de láser en tratamiento estético.
Procedimiento facial con láser El antes y después térmico muestra por qué monitorear el calor importa en estética: eficacia y seguridad dependen de dosis, tiempo y respuesta tisular.
Donde la revisión abre caminos

De la enfermedad inflamatoria al procedimiento estético, el método es el mismo: medir para acompañar.

Dermatología inflamatoria

Psoriasis, hidradenitis, acné y dermatitis pueden alterar la temperatura local por vasodilatación, actividad inflamatoria y cambio microcirculatorio.

Esclerodermia y vascularización

En la esclerodermia localizada y sistémica, la imagen térmica aparece como apoyo para actividad inflamatoria, asimetría y fenómenos vasculares.

Quemaduras y cicatrización

La literatura revisada aborda profundidad de quemadura, potencial de cicatrización y decisión clínica sobre seguimiento o intervención.

Cosmetología y estética

Celulitis, criolipólisis, radiofrecuencia, láser y masaje modelador pueden documentarse por cambios térmicos antes, durante y después.

Uñas y cabello

El estudio también aproxima la termografía a onicomicosis, uña inflamada y alopecia frontal fibrosante cuando hay componente inflamatorio mensurable.

Investigación farmacológica

Los productos dermatológicos y cosméticos ganan un parámetro adicional: la superficie cutánea puede medirse de forma seriada y comparable.

Mensaje central

En dermatología, la termografía aproxima ciencia y cuidado porque transforma la piel en una superficie de seguimiento: más objetiva que la impresión visual aislada, más humana cuando ayuda a mostrar al paciente que el tratamiento está siendo observado con método.

Editorial institucional

Termología médica: transformar calor en método, y método en evidencia.

El Instituto Termodiagnose Brasil nace con una ambición técnica: fomentar el desarrollo de la termografía médica y de la termología en salud sobre bases metodológicas sólidas, con cultura científica suficiente para aproximar investigación, clínica y validación translacional.

La termología médica no avanza cuando se trata como promesa rápida. Avanza cuando reconoce su propia complejidad: el cuerpo emite calor, pero el significado clínico de ese calor depende de fisiología, ambiente, calibración, comparación, contexto y preguntas bien formuladas.

Cómo maduran los métodos

Ningún examen de imagen nació listo para ser aceptado.

La historia de la radiología y de la ultrasonografía muestra que nuevas imágenes pasan por entusiasmo, resistencia, estandarización, entrenamiento, seguridad, comparación con métodos establecidos y, solo después, integración clínica madura.

1895 en adelante

Radiología

La radiografía abrió una nueva cultura visual en la medicina, pero su camino exigió estandarización técnica, lectura especializada, protección radiológica y décadas de consolidación clínica.

1950–1970

Ultrasonografía

El ultrasonido salió de un campo experimental hacia la rutina clínica cuando transductores, protocolos, entrenamiento y correlación anatómica hicieron la imagen reproducible.

1950–2000

Termografía clínica

La termografía ganó interés temprano, pero encontró resistencia por depender fuertemente del ambiente, calibración, fisiología cutánea y criterios de interpretación aún inestables.

2020 en adelante

Termología cuantitativa

Cámaras radiométricas, análisis computacional, estudios seriados e inteligencia artificial reabrieron el campo con otra pregunta: ¿cómo transformar calor en dato clínico confiable?

Escena editorial hiperrealista comparando equipo radiográfico antiguo con sala moderna de radiografía digital.
Radiografía De la película revelada a la imagen digital. La radiología también tuvo que recorrer el camino entre equipo, seguridad, revelado, estandarización y lectura especializada hasta convertirse en rutina clínica.
Escena editorial hiperrealista mostrando la evolución de la ultrasonografía con modo B, Doppler, elastografía e imagen obstétrica 3D.
Ultrasonografía Del modo B a la imagen funcional y volumétrica. El ultrasonido amplió su lenguaje técnico: escala de grises, Doppler, power Doppler, elastografía y 3D/4D muestran que un método madura cuando aprende a responder preguntas diferentes.
Imagen anatómica

Ver estructura

Radiografía, tomografía, resonancia y ultrasonografía responden preguntas sobre forma, tejido, lesión, masa, fractura, espesor, flujo profundo y relación anatómica.

Imagen funcional térmica

Leer comportamiento

La termología observa patrones de emisión térmica que pueden reflejar perfusión superficial, inflamación, respuesta autonómica, asimetría, recuperación y variación temporal.

El punto no es competir.

La pregunta termológica es distinta de la pregunta anatómica. Cuando está bien indicada, puede complementar los exámenes estructurales al documentar función, dinámica y respuesta fisiológica.

Modelos interpretativos

La complejidad no es obstáculo: es el motivo para que exista método.

Los modelos actuales más prometedores no dependen de una imagen aislada. Combinan adquisición estandarizada, análisis cuantitativo, comparación fisiológica y validación contra desenlaces clínicos.

Adquisición controlada

Sala, aclimatación, emisividad, distancia, encuadre, escala térmica y registro técnico dejan de ser detalles y pasan a formar parte del examen.

Asimetría y ROIs

La lectura no depende de una temperatura aislada, sino de regiones de interés, comparación bilateral, distribución de píxeles y coherencia anatómico-funcional.

Modelos dinámicos

Desafíos térmicos, esfuerzo, recalentamiento, enfriamiento, pruebas funcionales y seguimiento de curvas temporales aproximan la termología a fenómenos fisiológicos reales.

Integración multimodal

La termología gana fuerza cuando dialoga con examen clínico, ultrasonido, Doppler, resonancia, electroneuromiografía, laboratorio y evolución del paciente.

Análisis computacional

La visión computacional y la IA pueden organizar patrones, pero necesitan datos auditables, endpoints clínicos y validación externa antes de sostener decisiones.

Traducción clínica

El objetivo final no es producir imágenes impresionantes, sino mejores preguntas, hipótesis comprobables e indicadores funcionales útiles para el cuidado.

Objetivo del Instituto

Crear un puente entre ciencia de datos térmicos y decisión clínica responsable.

El compromiso del Instituto Termodiagnose Brasil es contribuir para que la termología médica se desarrolle como técnica seria: enseñable, auditable, comparable y abierta a validación. Esto significa producir protocolos, formar intérpretes, estimular estudios clínicos translacionales y defender que cada indicación esté sustentada por evidencia, no por entusiasmo.

No sustituir

Radiografía, tomografía, resonancia y ultrasonido siguen siendo esenciales para estructura, forma, lesión anatómica y orientación terapéutica.

Complementar

La termología ocupa otro lugar: estudiar función térmica, perfusión superficial, respuesta autonómica, inflamación, simetría y evolución temporal.

Validar

Cada aplicación necesita demostrar reproducibilidad, exactitud, relevancia clínica y límites interpretativos antes de ser tratada como modelo diagnóstico.

Base bibliográfica

Literatura que sustenta el posicionamiento.

  1. Howell J. D. Early clinical use of the X-ray. Transactions of the American Clinical and Climatological Association. 2016;127:341-349.
  2. Donald I.; MacVicar J.; Brown T. G. Investigation of abdominal masses by pulsed ultrasound. The Lancet. 1958;1(7032):1188-1195.
  3. Lahiri B. B. et al. Medical applications of infrared thermography: a review. Infrared Physics & Technology. 2012;55(4):221-235. DOI: 10.1016/j.infrared.2012.03.007.
  4. Fernández-Cuevas I. et al. Classification of factors influencing the use of infrared thermography in humans: a review. Infrared Physics & Technology. 2015;71:28-55. DOI: 10.1016/j.infrared.2015.02.007.
  5. Politi S. et al. Infrared thermography images acquisition for a technical perspective in screening and diagnostic processes: protocol standardized acquisition. Cureus. 2021;13(11):e19931. DOI: 10.7759/cureus.19931.
  6. Ribeiro J. A. S.; Giacomini L. A. Infrared thermography in biomedical and health-related research: a scientometric study based on Scopus and Web of Science (1980-2025). Quality & Quantity. 2026. DOI: 10.1007/s11135-026-02890-z.
Autoría editorial João Alberto S. Ribeiro CRM/SP 119.485